
¿Te has parado a pensar alguna vez en cuál es el origen del vestido de flamenca?
Durante las ferias del ganado de finales del siglo XIX, las campesinas de la época usaban unas batas de faena. Estas batas eran cómodas para el trabajo pero también buscaban que fueran vistosas: tenían diferentes estampados, colores, le cosían volantes, bordados… Además, el característico estampado de lunares se debió a un error en la estampación, lo que hizo que esa tela se vendiera a un precio más bajo y se popularizara entre todos. A las mujeres de la nobleza le llamaron la atención estas batas, por lo que decidieron comenzar a confeccionarse sus propios trajes con estos elementos, hecho que hizo que empezara a popularizarse dicho traje.
En 1847, en la Feria de Abril del Ganado en Sevilla, muchas mujeres de la época acudieron con estos vestidos para lucirlos en la Feria. Evento que con el tiempo, se convirtió en un encuentro de ocio y celebración de la cultura, en el que el traje de flamenca se convirtió como el traje oficial para asistir.



